"El hombre selecto o de la minoría no es el petulante que se cree superior a los demás, sino el que se exige más."
José Ortega y Gasset
PRESENTACION
Escribir es el arte de lo sublime. Cuando no es posible volver la espalda a las ideas agazapadas en la oscuridad, siento el inmenso deseo de abrirles las puertas. Cuando entran, empiezo a plasmar las ideas que nos rondan y conturban.
Llegan de todos lados y surgen como una explosión. Aparecen los personajes y con ellos los conflictos que llevamos dentro. Busco entonces desencadenar esos conflictos y si no puedo resolverlos trato de convivir con ellos de la mejor manera posible.
Teniendo tanta gente a mi alrededor pienso porqué estoy muchas veces solo. Y la soledad se vuelve nuestra compañera inmancable y por ratos nuestra confidente, al comprobar que existen circunstancias y personas que obstaculizan la realización de nuestros deseos y tiendo a sentir una terrible frustración. Pero en ese momento aflora en mí, con un volcán a punto de entrar en actividad, el espíritu luchador, el poder que reside en mí para emprender las acciones necesarias e imponer mis ideales y valores hasta alcanzar las metas propuestas, con el fin de ver germinar las semillas que durante largo trecho hemos venido sembrando en el surco fecundo de las nuevas generaciones.
A pesar de las experiencias negativas que he vivido, siempre considero que soy un ser privilegiado y que la vida me ha premiado de múltiples formas. Al concluir la lectura de "Poder sin Límites", corroboro mucho más lo aquí expresado. He aprendido a liberar el poder que llevo dentro de mí, a comunicarme conmigo mismo, con mi yo interior, como también a conducirme y actuar con eficacia, asertivamente.
He adquirido los conocimientos para crear los resultados que deseo, generando al mismo tiempo valores que interesen a otros, con quienes quiero ahora compartirlos.
Por esta razón he querido extractar lo más significativo del libro "Poder sin Límites", para que de una u otra forma todas aquellas personas que deseen enriquecer su vida, gocen de esta obra y sientan al igual que yo, el regocijo que me ha dejado leerla.
INTRODUCCION
El hombre de hoy no debe conformarse con ser alguien más en esta sociedad, debe buscar cada día mejorar y perfeccionar su excelencia. Conociendo las herramientas necesarias logrará vencer ( o mejorar ) los temores que albergue, para el logro de sus objetivos.
A nosotros se nos brinda la oportunidad de ser un hombre libre y tener completo dominio de nuestra mente y nuestro cuerpo : SEA EL DUEÑO DE SU PROPIA VIDA !
CAPITULO I
COMO SE MODELA LA EXCELENCIA HUMANA.
1.1. LA MERCANCIA DE LOS REYES.
EL EXITO Es la continuidad del esfuerzo de quien aspira a más !.
El camino hacia éste está siempre en construcción, es un proceso permanente y no una meta que se deba alcanzar y en nosotros mismos está el poder para transformar nuestras vidas en la realización de nuestros mayores sueños. Sólo basta desencadenarlos !
EL PODER no es la herramienta para adueñarse de las personas.
El poder definitivo consiste en ser capaz de crear los resultados que uno más desea, generando al mismo tiempo valores que interesen a otros.
Así mismo es la capacidad para cambiar la propia vida, dar forma a las percepciones y conseguir que las cosas funcionen a favor y no en contra de nosotros mismos.
El poder verdadero se comparte, más no se impone.
Hoy en día una de las fuentes más importantes de poder es la que deriva del saber especializado. Hay una característica para definir el mundo moderno, es la del flujo masivo y casi inimaginable de la información y por consiguiente el cambio.
En esta sociedad los que poseen la información y los medios para comunicarla logran lo que solían tener los reyes: Poder ilimitado.
Vemos emerger una nueva estructura de clases donde la división se establece entre quienes tienen la información y quienes se ven obligados a actuar dentro de la ignorancia. La nueva clase dominante extrae su poder, no del dinero, ni de la propiedad de la tierra, sino de los conocimientos.
En la era de la información, no basta sólo con estar informado, es la acción lo que da consistencia a todo éxito sobresaliente, por lo tanto lo excitante es que esa clase de poder está a disposición de todos nosotros.
Lo que hacemos en la vida está determinado por la manera en que nos comunicamos con nosotros mismos. Cualquier comunicación de las que realizamos es una acción, una causa puesta en movimiento y todas las comunicaciones ejercen algún tipo de efecto sobre nosotros mismos y sobre los demás por ende " La comunicación es poder " y el dominio que usted tenga de la comunicación hacia el mundo externo determinará el grado de éxito con los demás, ( Tanto en lo personal, económico, emocional y social ). El grado de éxito percibido interiormente por cada individuo ( felicidad, alegría, amor, éxtasis o cualquier otra cosa que desee ) es el resultado directo de cómo nos comunicamos con nosotros mismos. La calidad de vida no está determinada por lo que nos ocurre, sino por lo que hacemos ante lo que nos ocurre.
Nadie decide por usted, sólo usted decide cómo quiere sentir y actuar, nada en la vida tiene sentido, excepto el que nosotros mismos le damos; uno puede dominar la propia actividad mental y la conducta hasta tal punto que nunca hubiera creído posible.
Los estados emocionales como la depresión no son cosa que ocurren por que sí. Uno no cae en la depresión, sino que crea la depresión, lo mismo que crea cualquier otro resultado de la vida mediante nuestras acciones ( tanto mentales como psíquicas ).
De igual forma, se puede entrar en éxtasis adoptando directamente el punto de vista que produce dicha emoción. Esto se logra si trae a su mente la clase de cosas que podrían crearla ( tono de voz, contenido del diálogo interno, ritmo de respiración y posturas específicas ).
Lo mismo sucede con la compasión, el amor o cualquier otra emoción que desee abolir o para sí.
Usted puede dirigir su propio cerebro como si fuera una pantalla; dirigiendo su actividad mental, que es el fundamento de toda acción física con habilidad y eficiencia. Aumente la iluminación y el volumen de los mensajes positivos de su cerebro, y quítele luz y sonido a los negativos.
Existen cuatro (4) factores para alcanzar el camino hacia el éxito, cuatro (4) fórmulas para el triunfo:
1.- Saber con precisión lo que uno quiere conseguir.
2.- Pasar inmediatamente a la acción.
3.-Desarrollar la agudeza sensorial necesaria para distinguir que clase de reacciones y resultados obtenemos de nuestras acciones.
( Observar si vamos en el camino correcto o nos estamos desviando por defecto o exceso).
4.- Desarrollar la flexibilidad imprescindible para modificar el rumbo de nuestra conducta hasta conseguir lo que se quiere.
El hombre puede hacer lo que jamás hubiera creído posible y debe pensar que los temores y limitaciones más graves, son aquellas que nos imponemos a nosotros mismos. Podemos hacer prácticamente cualquier cosa, siempre y cuando logremos encontrar dentro de sí los recursos para creer que podemos y poner efectivamente manos a la obra utilizando nuestra mente y nuestro cuerpo de la forma más provechosa y poderosa.
Existen siete rasgos fundamentales que sirven de impulso para hacer lo necesario para triunfar.
1. La Pasión: Es la razón que nos consume, nos da energía
y nos impulsa a obrar, progresar y a destacarnos. La pasión da vigor
a la existencia y le confiere savia y sentido.
2. La Fe: Nuestra fe en lo que somos y podemos llegar aser, determina con bastante exactitud lo que seremos. La pasión y la fe se combinan para dar el combustible, el impulso que lleva a la excelencia.
3. La Estrategia: Es la manera de organizar los recursos y utilizarlos del modo más eficaz.
4. La Claridad de Valores: Son sistemas de creencias quenos permite juzgar lo que está bien y lo que está mal en nuestras vidas. Son nuestros juicios acerca de lo que vale la pena.
La comprensión clara de los valores, es una de las claves más exigentes y al propio tiempo más gratificantes para alcanzar la excelencia.
5. Energía: Es la entrega total y jubilosa, es el dinamismo empresarial y la utilidad que los seres humanos ponemos en nuestros actos.
El triunfo a lo grande, es inseparable de la energía física, intelectual y psíquica que se necesita para sacar el máximo de nuestras posibilidades.
6. Poder de adhesión: Es el talento para conectar y establecer relaciones con las demás personas cualquiera que sean sus orígenes sociales y sus creencias. El mayor triunfo sucede en los repliegues íntimos del corazón y en el fondo todos deseamos establecer relaciones duraderas de afecto con otros pues sin ellos cualquier éxito o excelencia nos parecería hueca o vacía.
7. Maestría en la comunicación: El modo en que nos comunicamos con nosotros mismos y con los demás determina en último término la calidad de nuestras vidas.
Las personas con éxito son aquellas que han aprendido a aceptar cualquier desafío que se les presente en la vida. Las personas que fracasan se resignan ante las adversidades de la vida y las asumen como limitaciones. El dominio de la comunicación es lo que hace a los grandes padres, a los grandes artistas, a los grandes políticos y a los grandes maestros.
1.2. LA DIFERENCIA EN QUE SE RESUME TODA LA DIFERENCIA
En la existencia de todo individuo hay un momento de reto a ultranza, un momento en que se ponen a prueba todos los recursos de que disponemos, en que la vida nos parece absolutamente injusta, un momento en que nuestra fé, nuestros valores, nuestra paciencia, nuestra comprensión, nuestra perseverancia se ven forzados hasta el límite y aún más allá.
Una prueba así, es la oportunidad de convertirnos en individuos mejores mientras que otros dejan que la experiencia los destruya.
Lo que distingue el fracaso del éxito no son las cosas que nos pasan, la diferencia estriba en cómo percibimos lo que pasa y qué hacemos en consecuencia.
Como resultado de tal comunicación consigo mismo se forma el conjunto de creencias y valores que seguirán orientando nuestra vida desde otra perspectiva a pesar de las tragedias sufridas.
La capacidad para hacer cualquier cosa en la vida, está basada en nuestra actitud para dirigir nuestro propio sistema nervioso y los que consiguen cosas sobresalientes lo hacen mediante determinadas comunicaciones con el sistema nervioso y a través de él. Esto es la ciencia que se conoce como el Programa Neuro-Linguístico- (PNL)
Programa = Programar
Neuro = Cerebro
Linguístico = Lenguaje
Es el estudio de cómo el lenguaje, tanto verbal como el no verbal afecta a nuestro sistema nervioso.
A través de este programa los individuos se comunican consigo mismo de tal manera que originan estados de óptima disponibilidad de sus recursos y por tanto crean el mayor número posible de opciones de comportamiento.
Dentro del Programa Neuro-Linguístico existen patrones potentes y eficaces para producir esos cambios.
Uno de los postulados del PNL es que todos los sistemas neurológicos se parecen de tal manera que si alguien en el mundo puede hacer una cosa, usted también puede, siempre y cuando gobierne su sistema nervioso exactamente del mismo modo.
Este proceso es lo que se llama modelado y consiste en descubrir exacta y específicamente lo que hacen las personas para obtener un cierto resultado, obviamente algunas tareas son más complicadas que otras y puede requerir algún tiempo el superarlas y duplicarlas , sólo se requiere el deseo, fé y perseverancia.
Para modelar la excelencia es preciso convertirse en un investigador, en alguien que plantea preguntas interminables y que persigue todas las claves de aquello que produce la excelencia. Existen tres (3) ingredientes básicos ( puertas de acceso ) o tres (3) formas de acción mental y física que guardan una relación directísima con la calidad de los resultados que obtenemos y son:
1. Sistema de creencias de una persona:
Lo que una persona cree, lo que juzga factible o no, en gran medida determina lo que es capaz de hacer o no. Cuando consideramos que no podemos hacer algo, estamos enviando al sistema nervioso mensajes coherentes que limitan o suprimen su capacidad para hacer precisamente ese algo.
Si logramos modelar el sistema de creencias de una persona, habremos dado el primer paso para actuar como el modelo y producir un resultado similar.
2. Sintaxis mental de una persona: Es el modo en que un individuo organiza sus pensamientos. Muchas veces las personas no se comunican bien entre sí porque utilizan distintos códigos, distintas sintaxis mentales.
La sintaxis es como un código, descifre usted los códigos y habrá pasado la segunda puerta hacia el modelado de las mejores cualidades de la gente.
3. La fisiología: Entre la mente y el cuerpo existe una vinculación total. El modo en que se utiliza la fisiología (el modo de respirar, las posturas y actitudes corporales, las expresiones faciales, la naturaleza y la calidad de los movimientos), determina efectivamente el estado en que se encuentra. Este a su vez determina la variedad y la calidad de los comportamientos a su alcance.
Estamos en una cultura lo bastante homogénea como para que lo que funciona
en un lugar funcione también a menudo en otro.
La diferencia entre quienes triunfan y quienes fracasan no estriba en lo que tienen, sino en lo que han elegido ser y emprender a partir de sus experiencias en la vida.
El PNL es una herramienta poderosa, pero sólo es eso, una herramienta que se puede utilizar para desarrollar sus propios planteamientos, sus propias estrategias y sus propias intuiciones. No existe la estrategia que sirva para cualquier situación.
El modelado no es nada nuevo. Todo gran inventor modela los descubrimientos
de quienes le precedieron en el hallazgo de cosas nuevas.
La dificultad estriba en que la mayoría de nosotros modelamos a un nivel
totalmente aleatorio y desenfocado. Recogemos al azar, rasgos y detalles de
tal y cual persona y pasamos totalmente por alto algo de otra que hubiera sido
más importante para nosotros.
Alrededor de todos nosotros abundan recursos y estrategias fenomenales, comencemos a pensar como un modelador, permaneciendo siempre atentos a los patrones y a los tipos de acciones que producen resultados sobresalientes.
1.3. EL PODER DE NUESTRO ESTADO
Porqué se producen resultados fabulosos unas veces y desastrosos otros ? La diferencia radica en el estado neurofisiológico en que uno se halla. Hay estados que potencian (la confianza, el amor, la seguridad, la alegría, el éxtasis, la fe) y que liberan fuentes inagotables de poder personal y hay estados que paralizan (la confusión, depresión, el miedo, la angustia, la tristeza, la frustración), y los que nos dejan impotentes.
Todos tenemos estados buenos y malos, comprender nuestro estado es la clave
para comprender el cambio y para alcanzar la excelencia. Nuestra conducta es
el resultado del estado en que nos encontramos. Siempre procuramos hacerlo mejor
con los recursos que disponemos, pero a veces somos nosotros mismos los que
nos hallamos carentes de recursos, la clave está en hacernos dueños
de nuestro estado y por ende de nuestro comportamiento.
Un estado puede definirse como la suma de los millones de procesos neurológicos que se producen en nuestro interior, en otras palabras, la suma total de nuestra experiencia en cualquier momento dado.
La diferencia entre los que fracasan en sus objetivos vitales y los que triunfan, es la que hay entre los que no saben ponerse en un estado afirmativo y los que habitualmente consiguen un estado que contribuye a sus logros.
De manera que la llave del amor, la alegría y de ese poder que el hombre siempre ha buscado - la posibilidad de ser el dueño de su propia vida - estriba en saber cómo dirigir sus estados y cómo usarlos. Dirigiendo eficazmente su cerebro, dirigirá usted su estado y producirá los resultados que desea.
Cambiar los estados implica modificar las representaciones internas y también
modificar la fisiología. El hallarnos en condiciones fisiológicas
negativas (tensión muscular, dolores, bajo nivel de azúcar en
la sangre) tenderá a representar las cosas que le suceden acentuando
sus impresiones negativas.
Las condiciones fisiológicas cambian verdaderamente el modo en que uno
se representa el mundo y por tanto cómo lo experimenta.
Para controlar y dirigir nuestra conducta, debemos controlar y dirigir nuestros
estados y para conseguir eso hemos de controlar y dirigir conscientemente nuestras
representaciones internas y nuestra fisiología.
Para poder dirigir nuestras experiencias de la vida, hemos de comprender cómo se forman esas experiencias.
Los humanos reciben y se representan la información del medio ambiente
gracias a unos receptores especializados: Los órganos de los sentidos,
que nos comunican impresiones ópticas (vista), acústicas (oído),
olfativas (olfato), gustativas (gusto) y táctiles (sistema cenestésico).
La mayor parte de las decisiones que afectan a nuestro comportamiento procede primariamente de sólo tres (3) de esos sentidos: el visual, el auditivo y el cenestésico.
Estos receptores especializados trasmiten los estímulos externos al cerebro, éste, a través del proceso de generalización, distorsión y supresión filtra esas señales y las transforma en una representación interna.
De este modo la representación interna, la experiencia que tiene uno
de un acontecimiento, no es exactamente el suceso en sí, sino una reelaboración
interior y personalizada. El cerebro filtra la información y selecciona
sólo lo que necesita, o lo que espera necesitar para uso futuro, dejando
que la mente conciente del individuo ignore todo lo demás.
El proceso de filtrado explica la inmensa variedad de la percepción humana.
Dos personas pueden presenciar un evento y relatarlo de manera distinta. Porqué
? porque una prestó más atención a lo que vio (visual)
y otro prestó más atención a lo que oyó (auditivo).
Eso significa que las representaciones internas no son la reproducción
exacta de un acontecimiento sino una interpretación filtrada a través
de creencias individuales, actitudes, valores y una cosa que se llama "
Metaprogramas".
Toda experiencia ofrece varios aspectos que enfocar, por terrible que sea una situación, siempre cabe la posibilidad de representársela de manera que potencie los propios recursos.
Los triunfadores son quienes habitualmente acceden a sus estados más
fecundos y descollantes, el valor de todas nuestras experiencias está
en la representación que nosotos nos formamos. Podemos representarnos
las cosas de tal manera que caigamos en un estado positivo y también
podemos hacer todo lo contrario.
Al aprender a ponernos en estado de pleno dominio de nuestros recursos aprenderemos
a producir acciones y resultados que antes hubiésemos creído fuera
de nuestro alcance.
Resulta pues, que la clave para obtener los resultados que uno desea consiste en representarnos las cosas de manera que uno se sitúe en un estado de plenitud tal que, plenamente dueño de nuestros recursos, podamos asumir acciones de la especie y calidad que se necesita para alcanzar aquellos resultados. De no hacerlo así, por lo general uno ni siquiera llega a iniciar el intento. Los resultados estarán en proporción con el esfuerzo. Como es obvio, por bueno que sea nuestro estado a veces no conseguimos lo que deseamos, pero con crear el estado aprendido " Maximizamos " las posibilidades y nos aseguramos la mayor eficacia posible en el empleo de nuestros recursos.
Una de las constantes de la vida es que los resultados se están produciendo siempre; por eso es importante que permanezcamos atentos día tras día como guardianes de nuestro cerebro para saber cómo nos representamos habitualmente las cosas a nosotros mismos.
En la vida resulta crítico enfocar lo que deseamos en contraposición a lo que no deseamos.
Si asumimos el control de nuestras comunicaciones con nosotros mismos y suscitamos
señales visuales, auditivas y cenestésicas de lo que deseamos,
se producirán habitualmente resultados de signo positivo, inclusive en
situaciones en que las posibilidades de éxito parecerían escasas
o nulas.
En todos los campos, lo que distingue a la gente es la eficacia con que invocan sus recursos.
1.4 LA FE O EL NACIMIENTO DE LA EXCELENCIA
Cuando se habla de fe, normalmente pensamos en credos o doctrinas y eso es lo que efectivamente son muchas creencias. Pero en un sentido más esencial, es fe cualquier principio, guía, aforismo, convicción o pasión que pueda suministrar sentido y orientación en la vida. Los estímulos que se nos ofrecen son innumerables. Las creencias son filtros predispuestos y organizados de nuestra percepción del mundo.
Las personas que tienen fe, poseen más fuerza que otras noventa y nueve que sólo tengan intereses. La fe franquea las puertas a la excelencia.
Una creencia comunica una orden directa al sistema nervioso, cuando se cree
que algo es verdadero literalmente se pone en un estado tal como si lo fuera;
utilizadas apropiadamente, las creencias pueden ser la fuerza más poderosa
para hacer el bien en la vida, por el contrario, las creencias que ponen límites
a nuestras acciones y pensamientos pueden ser tan devastadoras como negativas.
La fe nos ayuda a obtener de nosotros mismos los recursos más profundos
y a dirigirlos en sentido favorable al objetivo buscado y las creencias son
la brújula y los mapas que nos guían hacía nuestros objetivos
y nos inspiran la confianza en que sabremos alcanzarlos.
La fe ayuda a ver lo que uno quiere y confiere energías que ayudan a obtenerlo.
Para modificar nuestro comportamiento, hemos de empezar por nuestras propias creencias.
Si deseamos modelar la excelencia, tendremos que aprender a modelar las creencias de quienes lo alcanzaron.
La fe no es más que un estado, una representación interna que dirige el comportamiento. Si usted cree en el triunfo, tiene mucho camino recorrido para alcanzarlo. Si cree en el fracaso, esos mensajes le llevarán sin duda a tal experiencia. La cuestión estriba en saber qué clase de creencias nos conviene albergar y cómo desarrollarlas.
Nuestra fe determina nuestra capacidad para liberar nuestras potencialidades.
Todas las experiencias humanas, todo lo que uno ha visto, ha oído o tocado se almacena en nuestro cerebro.
Las creencias son pensamientos preformados y organizados de la percepción, que filtran de una menara coherente nuestra comunicación con nosotros mismos.
Existen cinco (5) fuentes que originan las creencias:
1. El ambiente que nos rodea: Puede ser el origen más poderoso de las creencias, pero no es el único, pues si lo fuere, viviríamos en un mundo estático, donde los hijos de los ricos no conocerían si no la prosperidad y los hijos de los pobres no se elevarían jamás por encima de su condición.
2. Los acontecimientos grandes o pequeños pueden dar forma a las creencias. En la vida de toda persona hay acontecimientos inolvidables, hemos experimentado vicisitudes que no olvidaremos nunca, situaciones que nos causaron tal impresión que permanecerán grabadas para siempre en nuestro cerebro.
De esta especie son las experiencias que forman las creencias capaces de cambiar nuestra vida.
3. Se fomentan las creencias a través de los conocimientos.
Una experiencia directa es una forma de conocimiento. Otra manera de obtenerlo es por medio de la lectura o de las películas; es decir, ver el mundo tal como lo han reflejado otras personas.
El conocimiento es una de las grandes vías que permiten romper las trabas de un ambiente limitado. Por triste que sea el mundo en que uno vive, al leer sobre los trinfos de otros pueden despertársele la fe que le permita triunfar.
4. Otra manera en que se crean resultados es a través de nuestros resultados anteriores.
Sólo con que se triunfe una vez, resulta mucho más fácil consolidar la creencia de que uno podrá repetir ese triunfo.
Se ha de tener fe en que uno puede y ello se convierte en otra profecía que se cumpla a sí misma.
5. La quinta manera de establecer creencias consiste en representarnos mentalmente la experiencia futura como si ya se hubiera realizado.
Cualquiera que sea su objetivo, si se forma usted una imagen mental clara del resultado que desea y se lo representa como si ya lo hubiera conseguido, se situará en la clase de estado que le ayudará a obtenerlo.
Usted puede controlar las creencias y también la manera en que quiera modelar a otros. Puede dirigir conscientemente su vida y cambiar.
Las representaciones internas y las creencias funcionan de una manera muy similar. Si no le gustan, puede cambiarlas.
Todos tenemos una jerarquía, una escala de creencias. Algunas son básicas, tan fundamentales que seríamos capaces de morir por ellas, como quizás sea el caso de nuestra patria, la familia o el amor. Pero en su mayor parte, nuestra vida se rige por creencias sobre posibilidades de éxito o de felicidad que hemos ido esperando inconscientemente durante años.
La clave consiste en plantearse esas creencias y comprobar si colaboran con nosotros, si van a nuestro favor, si son eficaces y nos suministran recursos.
Para modelar la excelencia hay que empezar a modelar las creencias.
Cuando uno está convencido de que va a fracasar, no se emprende un gran esfuerzo.
El fracaso llama al fracaso, por tanto es poco o nada lo que hacen para movilizar su potencial.
El éxito llama al éxito y genera más éxito.
Cada triunfo crea más fe y más vigor para triunfar a una escala todavía más amplia.
A veces no hace falta tener una fe tan tremenda para triunfar en algo. Los individuos producen resultados sobresalientes sencillamente porque ignoraban que la cosa fuese difícil o imposible, es decir, que a veces basta con la ausencia de convicciones limitativas.
Cuando uno se ve capaz de hacer lo que antes creía imposible, por fuerza ha de reconsiderar todo su sistema de creencias.
La vida es al mismo tiempo más sutil y más complicada de lo que muchos creen. Así que, si no lo ha hecho todavía, revise sus creencias y decida cuáles le conviene cambiar enseguida y en que sentido le conviene cambiarlas.
La realidad para usted es la realidad que usted crea. Si tiene representaciones internas o creencias positivas será porque usted las ha creado así y si son negativas, también son obra de usted.
Las creencias que fomentan la excelencia son muchas pero existen siete (7) que parecen esencialmente importantes.
1.5 LAS SIETE MENTIRAS DEL EXITO.
El mundo en que vivimos es el mundo en que hemos elegido vivir sea conciente o inconscientemente.
Nuestras creencias son planteamientos organizadores de la percepción específicas y coherentes.
El camino hacia el triunfo puede describirse así:
- Saber a dónde quiere uno ir
- Emprender la acción
- Ver qué resultados obtiene
- Mostrarse flexible para cambiar hasta alcanzar el éxito.
Lo mismo sucede con las creencias. Hay que descubrir las creencias que fomentan los objetivos de uno, que le hacen ir donde uno quiere ir.
Si las creencias que usted tiene no le sirven para eso, abandónelas y pruebe con otras nuevas.
No sabemos si nuestras creencias son verdaderas o falsas. Lo que sí podemos averiguar en cambio es, si nos sirven, si nos elevan, si enriquecen nuestras vidas y hacen de nosotros personas mejores y si nos ayudan y ayudan a otros.
Para modelar la excelencia, hemos de empezar con los sistemas de creencias de la excelencia.
Esas siete (7) creencias capacitan a la gente para usar a fondo sus recursos, hacer más y producir grandes resultados.
Creencia No. 1: Todo ocurre por su motivo y razón y todo puede servirnos.
Todos los triunfadores tienen una habilidad increíble para ante cualquier situación, centrarse en lo posible y en los resultados positivos que se podrían extraer de ella. Por mucha realimentación negativa que reciban del medio ambiente, ellos siempre piensan en posibilidades. Creen que todo ocurre por alguna razón y que ello les puede servir, piensan que toda adversidad encierra la semilla de un beneficio equivalente o mayor aún.
Se necesita mucha disciplina para saber en un determinado momento rehacer los propios pasos, aprender las lecciones dolorosas, recomponer la guardia y explorar nuevas posibilidades. Pero esa es la única manera de saldar positivamente lo que parezca un resultado negativo.
En una situación dada, hay que ver las posibilidades y no los obstáculos que permitan avanzar ya que muchas personas tienden a fijarse más en el lado negativo que en el positivo.
El primer paso para cambiar, es darse cuenta de ello.
La creencia en los límites produce gente limitada. La clave consiste en deshacerse de esas limitaciones y operar desde un conjunto de recursos más elevado.
Si usted cree firmemente en una posibilidad, lo más probable es que llegará a realizarla.
Creencia No. 2: No hay fracasos - sólo hay resultados. Muchos de nosotros hemos deseado una cosa y obtenido otra.
Los triunfadores no ven fracasos, ven desenlace y resultados .
Todas las personas obtienen un resultado de un género u otro.
Las personas que temen al fracaso se hacen representaciones internas, por adelantado, de lo que podría fallar. Eso es lo que les impide iniciar justamente aquellas acciones que podrían garantizarles la consecución de sus anhelos.
Quienes creen en el fracaso se garantizan prácticamente una existencia mediocre a sí mismos.
Quienes alcanzan la grandeza no perciben el fracaso ya que no se fijan en él, no dedican emociones negativas a una cosa que no sirve.
La creencia en el fracaso es un modo de intoxicar la mente, cuando almacenamos emociones negativas, ello afecta a nuestra fisiología, a los procesos de nuestro pensamiento y a nuestro estado.
El fracaso no existe, sólo existen los resultados. Uno siempre produce un resultado y si no es el que deseaba, no tiene más que modificar sus acciones y obtendrá otros resultados nuevos.
Creencia No. 3: Asumir la responsabilidad, pase lo que pase.
Los grandes líderes y triunfadores actúan a partir de la creencia de que son ellos quienes mueven su mundo. Una y otra vez se les oye decir " Yo soy el responsable, esto es cosa mía ".
Somos nosotros quienes generamos nuestras experiencias en la vida ( acción o pensamiento) y que podemos aprender de todas ellas.
Asumir la responsabilidad, es una de las medidas que mejor definen el poder y la madurez de la responsabilidad. Al asumir la responsabilidad no tiene nada que perder y si mucho que ganar. El que domina la situación tiene asegurado el éxito.
Los que asumen la responsabilidad ejercen el poder. Hay que decir que el sistema de la comunicación es la reacción que uno obtiene. Al cambiar sus acciones podrá cambiar su comunicación. Al retener y asumir la responsabilidad de ella, usted, tiene el poder de cambiar los resultados que va obteniendo.
Creencia No. 4: No es necesario entender de todo para poder servirse de todo.
Muchos de los que triunfan, están convencidos de que no necesitan saberlo todo sobre algo, antes de poder utilizarlo. Saben cómo servirse de lo esencial sin necesidad de abrumarse con todos los detalles.
Si nos fijamos en las personas que detentan poder, resultan por lo general que poseen un conocimiento práctico suficiente de muchos temas, pero poco dominio de todos y cada uno de los detalles de las empresas que acometen.
El tiempo es una de las cosas que nadie puede crear para usted. Los triunfadores resultan muy avaros de su tiempo, van a lo esencial de cualquier situación, sacan lo que necesitan y no se entretienen con lo demás. Por supuesto que si hay algo que les llama la atención, se toman el tiempo necesario para aprender, pero permanecen siempre conscientes de cuánto necesitan saber, siempre al tanto de lo que es esencial o superfluo.
Quienes tienen éxito se caracterizan por su especial habilidad para distinguir entre los que tienen necesidad de entender y lo que no.
Creencia No. 5: Nuestros mayores recursos, son los recursos humanos.
Los individuos excelentes, tienen un sentido de tremendo respeto y aprecio hacia las personas. Poseen el espíritu de equipo, el espíritu de la unidad y de los objetivos comunes.
No hay éxito duradero sin relaciones entre las personas. Hemos de permanecer siempre alerta, rectificar nuestra conducta y recalibrar nuestras acciones para estar seguros de ir donde queramos. Decir que uno trata a la gente con respeto, no es lo mismo que hacerlo.
Creencia No. 6: El trabajo es un juego.
Una de las claves para triunfar consiste en celebrar un matrimonio perfecto entre lo que uno hace y lo que a uno le gusta.
El secreto del éxito está en convertir la vocación en vacación, esto es lo que hacen los triunfadores. El trabajo debe ser como un juego para la mayoría de nosotros, se debe ver como una manera de averiguar hasta donde somos capaces de llegar, de aprender cosas nuevas, de explorar nuevos caminos.
Si usted es capaz de encontrar maneras creativas de hacer su trabajo, eso le ayudará a progresar hacia trabajos aún mejores.
El mundo personal y laboral, se enriquece cuando uno les aporta la misma vitalidad y la curiosidad que pone en sus juegos.
Creencia No. 7: No hay éxito duradero, sin una entrega personal.
Los individuos que han triunfado creen en el poder de la dedicación. No se produce ningún éxito duradero, sin un gran compromiso. Los grandes triunfadores, no son los mejores, ni los más brillantes, sino los mas perseverantes .
Otra manera de definir el éxito definitivo consiste en:
- Saber el desenlace que se quiere
- Modelar lo que puede servir
- Actuar
- Desarrollar la agudeza para saber por dónde se va
- y seguir perseverando hasta llegar adonde se pretenda
La calidad de la entrega personal es lo que distingue a los verdaderamente grandes de entre los buenos. Esa entrega es un componente importante del éxito en cualquier terreno. Los triunfadores son los que están dispuestos a poner lo que haga falta para triunfar.
1.6 DOMINAR NUESTRA MENTE : COMO DIRIGIR NUESTRO CEREBRO.
Las personas no carecen de recursos, carecen de control sobre sus recursos. Podemos cambiar cualquier sensación, emoción o comportamiento propio en cuestión de instantes.
Sólo hay que aprender a aumentar la potencia de los circuitos que llevan al éxtasis y cortar la corriente a los circuitos del dolor.
Para producir un resultado, hay qué saber que ingredientes lo componen y los ingredientes de todas las experiencias humanas derivan de nuestros cinco sentidos, o modalidades. Lo esencial es saber con exactitud qué proporción de cada ingrediente se debe utilizar.
Casi todos nosotros tenemos ciertas submodalidades claves que desencadenan reacciones inmediatas en nosotros. Una vez descubiertas las diferentes maneras en que nos representamos las cosas y como nos afectan, podemos asumir el gobierno de nuestra propia mente y empezar a representárnosla a fin de que nos estimulen y den poder, en vez de limitarnos.
Las sobmodalidades son las herramientas para penetrar de verdad, en lo que ocurre en la mente. Viene a ser la dosis exacta de los ingredientes que se necesitan para crear un resultado.
- De la experiencia visual se debe averiguar si es oscura o luminosa, si es blanco o negro o en color, y si es móvil o estática.
- De la experiencia auditiva conviene saber si es tenue o estrepitosa, próxima o lejana, resonante o tintineante.
- De la experiencia táctil se averigua si tiene las cualidades de blando o duro, de lo afilado o redondeado, de lo flexible o rígido.
Otra distinción importante es la que estriba en saber si una imagen es asociada o disociada.
La imagen asociada es la que uno experimenta como si estuviese realmente allí, uno la ve a través de sus propios ojos y oye y siente lo que oiría y sentiría si estuviese en ese lugar y momento, en carne y hueso.
La imagen disociada es la que uno experimenta como si fuese un espectador alejado y diferente de uno mismo, algo así como asistir a una película de la que uno fuese actor.
Mediante el uso de distinciones de submodalidades como la de asociación frente a disociación, uno puede cambiar radicalmente sus experiencias vitales.
Todo comportamiento humano es el resultado del estado en que nos hallamos, y que nuestros estados los crean nuestras representaciones internas, las cosas que nos imaginamos y las que nos demos a nosotros mismos.
El ser humano puede dirigir su cerebro para generar cualquier estado o conducta que favorezca a sus objetivos o necesidades superiores.
Todas las personas tienen acceso a las tres modalidades o sistemas de representación, el visual, auditivo y cenestésico , pero los individuos los utilizan en medida diferentes.
De las experiencias negativas se puede tomar algo que nos ha causado un gran dolor en el pasado y quitarle fuerza, hasta hacer que se disuelva y desaparezca por completo.
En el pasado usted estaba a merced de los resultados de sus representaciones internas, ahora usted puede dirigir concientemente su cerebro.
También podemos tomar las experiencias favorables e intensificarlas, tomar las pequeñas alegrías de la vida y hacerlas más grandes, para iluminar su visión del día y sentirse más ligero y feliz.
Lo principal de todo esto es tratar de controlar nuestro cerebro, no de que él nos controle a nosotros y así crear los estados que nos favorezcan para alcanzar la calidad de vida que deseamos y merecemos.
La frustración, la depresión o el éxtasis no son objetos materiales. Son procesos creados por determinadas imágenes y sonidos mentales, así como por actos físicos, todo lo cual controlamos conciente o inconscientemente. Con esto no se dice que debemos ignorar los problemas, hay situaciones en que debemos afrontarlos, pero de nosotros depende en quedarnos en ese estado que nos causa el problema o alejarnos de él.
Algunas personas toman sus experiencias felices del momento y las distancian como si hubieran ocurrido hace mucho tiempo, en cambio nunca apartan mucho el pensamiento de los problemas.
El ser humano salta de una experiencia a otra, si no le gusta lo que siente cambia la manera en que representa las cosas.
El cerebro cuenta además con un sistema de archivo, algunos almacenan a la izquierda las cosas en que creen y a la derecha aquello acerca de lo cual no se sienten seguros.
Cuando alguien se rige por un sistema de codificación así, basta con inducirle a retirar del lado derecho y a poner en el izquierdo una cuestión cualquiera, para que empiece a sentirse segura de ella. Tan pronto se ve clasificada en el lado de las cosas que cree, empieza a creer en una idea o un concepto que sólo momentos antes contemplaba con incertidumbre.
1.7 LA SINTAXIS DEL EXITO.
Es un ingrediente esencial que nos permite modelar con eficacia cualquier prototipo.
La sintaxis es el modo en que ordenamos las acciones, puede significar una gran diferencia en cuanto a la clase de resultados que obtengamos.
El orden en que se presentan las cosas hace que el cerebro las registre de una manera determinada. Es como un programa de ordenador; si se programan las instrucciones en el orden correcto, el ordenador hará pleno uso de su capacidad y producirá los resultados deseados, si se programan las instrucciones correctas pero en un orden diferente, el resultado no será el que buscábamos.
Todo lo que producimos en la vida se ajusta a una estrategia y es ésta la que determina los resultados que producimos.
Las estrategias son como la combinación de la caja fuerte que guarda los recursos de nuestro cerebro. Aunque sepamos los números, si desconocemos el orden correcto no conseguiremos abrirla. En cambio conociendo los números y el orden, se abrirá esa cerradura todas las veces que queramos.
Se necesita descubrir la combinación que abre nuestra caja fuerte y también las que abren las cajas fuertes de otras personas.
Nuestros sentidos son los elementos constitutivos de la sintaxis donde la sintaxis es la manera de juntar los ladrillos de la experiencia externa y también lo que nos representamos internamente ya que la información sensorial recibida se procesa en dos niveles: interno y externo.
Es así como se obtienen dos tipos de experiencias en cada una de las submodalidades tanto visuales, auditivas y cenestésicas: las internas y las externas.
Cuando se presenta una información con arreglo a la sintaxis típica de otra persona, empleamos una forma de relación de las más poderosas, mejor dicho, si se hace con eficacia, la comunicación será casi irresistible, porque activa automaticamente ciertas reacciones.
Hay muchos caminos para producir resultados, sin que se pueda decir que son buenos o malos, sino únicamente eficaces o ineficaces en función de si se obtienen los resultados.
El que uno sea capaz de producir resultados coherentes o no, sencillamente es cuestión de que su sintaxis mental actual favorezca o no la ejecución de la tarea que se exige a su cerebro. Todo lo que uno ha visto, oído o tocado queda registrado en el cerebro, si utilizamos las herramientas equivocadas o equivocamos el orden de las operaciones, obtendremos un resultado equivocado.
1.8 COMO DETECTAR LA ESTRATEGIA DE OTRA PERSONA.
Se puede adivinar la estrategia mental de cualquier persona, sólo hay que saber ver lo que antes no veía uno, saber escuchar lo que antes no oía, sentir lo que antes no sentía y preguntar cosas que antes ni siquiera sabía que hubieran de preguntarse.
Si acertamos a hacerlo con elegancia y atención podremos averiguar las estrategias de cualquier individuo en cualquier situación. Así podrá dar a cada cual lo que pide y estará en condiciones de enseñarles a hacer lo mismo a su vez. Por consiguiente, hay que saber cuál es el sistema de representación de un individuo a fin de averiguar sus estrategias.
Los individuos visuales tienden a considerar el mundo en imágenes, se sienten más fuertes cuando están en comunicación con la parte visual de su cerebro (hablan rápido sin que parezca importante lo que les va a salir, sencillamente intentan plasmar las imágenes en palabras).
Los individuos del tipo auditivos suelen ser más selectivos en cuanto al vocabulario que usan (hablan con mayor cuidado, ya que las palabras significan mucho para ellos, por eso suelen tener cuidado con lo que dicen).
Los primariamente cenestésicos son todavía más lentos, reaccionan principalmente ante las sensaciones táctiles, epidérmicas.
Todos tenemos elementos de los tres modos, pero en la mayoría de nosotros predomina uno de los sistemas.
Basta mirar a los ojos de una persona para saber a qué sistema sensorial está accediendo.
Hay otros aspectos de la fisiología individual que nos proporcionan pistas sobre las modalidades:
- En las personas visuales predomina la respiración torácica, superficial, hablan rápido y en tono agudo, nasal o afectado y la cara suele palidecer.
-En las personas auditivas la respiración es tranquila y diafragmática, hablan con ritmo regular, con voz entonada y resonante.
-En las personas cenestésicas la respiración es profunda, epigástrica, al hablar utilizan un tono bajo, profundo y hablan lenta y pausadamente.
La mejor manera de aprender no consiste en observar, sino en practicar. La clave para detectar eficazmente la(s) estrategia(s) de una persona consiste en situarla en un estado asociado .
El estado es la línea directa que comunica con la estrategia.
A veces no se necesita más de un minuto o dos para enterarnos de la estrategia exacta que sirve para motivar a otro y conseguir que haga lo que uno quiere.
Determinar la estrategia de una persona depende de la complejidad de la actividad que constituya el objeto de nuestras averiguaciones.
Nuestro conocimiento de las estrategias debe servirnos para tener clara dos ideas:
1- Toda técnica motivacional dirigida a un grupo de individuos debe comprender alguna cosa para uno de algo visual, algo auditivo y algo cenestésico. Hay que hacer que vean cosas, que oigan cosas y que experimenten alguna sensación o impresión y uno debe saber jugar con la voz y con la entonación para dirigirse a los representantes de las tres especies.
2- Nada sustituye a la atención individual.
Cuando se logra detectar la estrategia de un individuo, es posible averiguar en cuestión de momentos lo que de otro modo tardaría días o semanas en descubrir.
Usted también puede descubrir las estrategias mediante las cuales su mente inconsciente crea resultados tal vez indeseables y puede cambiar esas estrategias ahora mismo.
Una vez ha descubierto uno las estrategias de otra persona, es posible hacer que esa persona se sienta totalmente amada, por el procedimiento de suscitar exactamente los mismos estímulos que produjeron en ella dicha sensación.
También puede uno averiguar cuál es su propia estrategia amorosa.
Las estrategias amorosas se diferencian de otras muchas en un aspecto clave
y es que no constan de una secuencia de tres o cuatro fases, sino de una sola
fase por lo general. Basta un sólo contacto, o decir una cosa determinada
o mirar a la persona de cierta manera, para que se sienta totalmente amada.
Para todos nosotros hay una manera de mirar, una caricia, un determinado tono de voz (Por ejemplo, cuando a veces nos dicen "te quiero") que nos convierten en gelatina.
Algunas personas, aunque son una minoría, se mueven por dos estrategias amorosas en vez de una.
Los tres factores son necesarios , pero uno de ellos es la llave que abre la caja fuerte, el que hace maravillas.
Conocer la estrategia amorosa del propio compañero o del hijo puede ser uno de los puntos más decisivos de entendimiento en la relación.
Durante las relaciones se desarrolla una dinámica interesante. Durante el cortejo hacemos todo al mismo tiempo, movilizamos todos nuestros recursos, nos hacemos demostraciones, nos lo decimos todo y nos tocamos mutuamente todo el tiempo.
El conocimiento es una herramienta poderosa, muchos de nosotros creemos que nuestro mapa del mundo es la realidad. Imaginamos que, si sabemos lo que nos hace sentirnos amados, lo mismo debe funcionar igual para todos los demás. Olvidamos que el mapa no es el territorio, sino sólo nuestra manera de ver el territorio.
Recuerde que para detectar una estrategia, hay que meter al cocinero a la cocina.
La clave no consiste en aprender un par de estrategias para ponerlas luego en práctica. Lo más importante es mantenerse atento a lo que otros hacen bien y luego descubrir cómo lo hacen y cuales son sus estrategias. En eso consiste el modelado.
1.9 LA FISIOLOGIA: EL CAMINO REAL DE LA EXCELENCIA.
La fisiología es la herramienta más poderosa de que disponemos para modificar al instante nuestros estados, para producir instantáneamente resultados dinámicos.
Una de las maneras de situarse en un estado susceptible de favorecer cualquier desenlace que uno desee, consiste en comportarse como si ya estuviera uno en él. La eficacia de actuar como si es total cuando sitúa uno su propia fisiología como si estuviese ya en condiciones de máximo rendimiento.
Cuando nuestra fisiología decae, toda la energía positiva de nuestro estado también.
Cuando la fisiología se ilumina y se intensifica, pasa lo mismo con nuestro estado, por eso la fisiología es la palanca del cambio emocional y no se puede experimentar una emoción sin que ello vaya acompañado del correspondiente cambio fisiológico.
El estado puede modificarse de dos maneras:
Cambiando las representaciones internas o cambiando la fisiología, es decir la respiración, la postura, la expresión facial, la calidad de nuestros movimientos y asi sucesivamente.
Si usted se dice que está en posesión de sus recursos, atento y dueño de los acontecimientos, si adopta conscientemente esa fisiología, su cuerpo le obedecerá. Cambiando su fisiología cambia su estado.
La salud y la enfermedad, la vitalidad y la depresión son a menudo decisiones, son lo que decidimos hacer con nuestra fisiología, aunque por lo general no son decisiones concientes.
Lo más excitante de todo esto es que con la misma facilidad se puede crear el resultado llamado é xtasis , es decir cambiando la fisiología en determinados sentidos específicos.
Al fín y al cabo de qué son las emociones ? no son más que una asociación compleja, una configuración compleja de estados fisiológicos.
Todo lo anterior equivale a una condición de dominio de los recursos fisiológicos.
Por medio de los cambios de fisiología, se consigue que las personas hagan cosas de las que jamás se hubieran creído capaces y ello porque tan pronto cambian su fisiología, cambian su estado.
Cuando nos sentimos fuertes y llenos de recursos ensayamos cosas que jamás intentaríamos estando asustados, débiles y fatigados.
Cambiando las imágenes y los diálogos en nuestra mente, o bien cambiando nuestra postura, nuestra respiración y el tono de voz que utilizamos, estamos en condiciones de cambiar nuestros estados y ponernos en situación de emprender cualquier acción. Lo ideal sería cambiar ambas cosas, la fisiología y el tono, hecho esto nos sentiremos inmediatamente en posesión de nuestros recursos y capaces de llevar a término las acciones necesarias para producir los resultados que deseamos.
Investigaciones y estudios sobre la fisiología se refieren a la influencia que nuestras expresiones faciales ejercen sobre nuestro estado de ánimo y concluyen por ejemplo que no es del todo exacto que uno sonría cuando se encuentra bien o que suelte carcajadas si está contento. Lo cierto es que sonreir y reir desencadenan procesos biológicos que a su vez, hacen que nos sintamos bien, a su vez aumenta el riego sanguíneo del cerebro y se modifica el nivel de oxígeno, junto con el umbral de estímulo de los neurotransmisores.
Pasa lo mismo con otras expresiones. Componga usted su expresión facial según su fisiología del miedo, la de la ira, o la de la sorpresa y verá lo que se siente.
Cuando se experimenta una emoción, la misma se refleja en su cara. Ahora se ha descubierto que lo contrario también es verdad. Uno siente lo que muestra en su cara.
Acerca de las interrelaciones entre mente y cuerpo, algunos predican que basta con saber cuidar bien del cuerpo. Si éste funciona a niveles óptimos, la mente también funcionará mejor.
Basta trabajar el nivel cenestésico, para que uno pudiera cambiar su imagen de sí mismo, su estado y el funcionamiento general de su cuerpo.
Se ha demostrado que la condición de congruencia e incongruencia juegan un papel importante en la fisiología.
- La incongruencia nos impide alcanzar todo lo que podríamos alcanzar, hacer todo lo que podríamos hacer y ponernos en estado de máximo potencial.
- La congruencia es poder. Los triunfadores son quienes consiguen dedicar todos sus recursos, mentales y físicos a la culminación de una tarea.
Desarrollar la congruencia es una clave muy importante para movilizar el poder personal.
Cuando comunicamos estamos en eso que se llama empatía, con nuestras palabras, con nuestra voz, con nuestra respiración y con toda nuestra fisiología.
Cuando nuestro cuerpo y nuestras palabras armonizan, envíamos al cerebro señales inequívocas de lo que se pretende y nuestra mente reacciona en consecuencia.
Todos tendemos hacia los estados congruentes, pero el paso más importante que uno puede dar es asegurarse una fisiología firme, decisiva y congruente.
Estamos en condiciones de máxima eficacia cuando las palabras cuadran y armonizan con nuestro cuerpo.
Modelar consiste en crear posibilidades y no existe otro camino más rápido ni más dinámico que el de la fisiología.
1.10 LA ENERGIA: EL COMBUSTIBLE DE LA EXCELENCIA.
La base de la fisiología contempla lo que se come y bebe y como se respira.
Se dice que la energía es el combustible de la excelencia, por mucho que cambiemos nuestras representaciones internas, si tenemos la bioquímica estropeada o alterada, el cerebro recibirá representaciones distorsionadas.
Existen seis claves que dan acceso a una fisiología poderosa que nos enseñarán cómo gobernar nuestro cuerpo.
Clave 1: El poder de la respiracion
El fundamento de la salud es la buena circulación de la sangre, ya que éste es el sistema que transporta el oxígeno y los nutrientes a todas las células del cuerpo.
La respiración no sirve únicamente para oxigenar las células, sino que así mismo controla el caudal del fluído linfático que contiene los glóbulos blancos protectores del organismo.
Las células del cuerpo necesitan del sistema linfático, ya que sólo éste permite drenar los importantes volúmenes de tóxinas y desechos del metabolismo que impiden la oxigenación.
Si quiere usted gozar de una circulación sana y de unos sistemas linfáticos e inmunatorio eficaces debe respirar profundamente y realizar los movimientos adecuados para estimularlos.
La manera más eficaz para depurar el sistema linfático es a través de una respiración profunda y diafragmática, ya que la misma crea como un vacío que aspira la linfa y múltiplica la velocidad de eliminación de las toxinas.
El oxígeno es el elemento más esencial y necesario para la buena salud.
La falta de oxígeno desempeña un papel destructivo, afecta la calidad vital de las células.
Clave 2: Comer alimentos abundantes de agua
El 80% de nuestro organismo está constituido por agua y el 70% de nuestro planeta está cubierto por agua.
Una dieta debe contener un 70% de alimentos ricos en agua, es decir, fruta fresca o verduras o jugos recién exprimidos.
La cantidad de agua que uno debe beber, la dicta su sed.
El organismo no se limpia inundándolo de agua, basta comer alimentos abundantes en agua, tales como la fruta, las legumbres y las verduras.
Las personas que siguen una dieta con baja proporción de agua, tienen casi asegurado el mal funcionamiento de su organismo.
La acumulación de productos de desecho abre el camino a las enfermedades. Una manera de lograr que el torrente sanguíneo y el organismo se libren de desechos y toxinas, es reducir la ingesta de alimentos que sobrecargan los órganos encargados de la eliminación.
La otra manera consiste en suministrar agua suficiente para que el sistema pueda diluir más fácilmente dichos productos y así eliminarlos.
Cuando la circulación sanguínea va cargada de productos de desecho, la vida celular se desarrolla en un ambiente nada favorable, no es esa la bioquímica sobre la cual el individuo deberá fomentar una vida emocional equilibrada.
Clave 3: La combinación eficaz de los alimentos
Ciertos alimentos no deben comerse junto con otros. La combinación de ciertos alimentos, como la carne con patatas, el queso con el pan, el pescado con el arroz, o la leche con cereales, son totalmente destructivos pa el sistema interno y nos roban energía.
Los diferentes tipos de alimentos se digieren de diferentes maneras, los alimentos ricos en almidón requieren de un medio digestivo alcalino y los alimentos proteínicos necesitan un medio ácido. La química nos ha enseñado que dos medios contrarios (ácido y alcalino) no pueden subsistir al mismo tiempo ya que se neutralizan entre sí.
Los alimentos sin digerir se convierten en terreno de cultivo para las bacterias. Las combinaciones incompatibles nos roban energía y todo lo que produce una pérdida de energía lleva posiblemente a una enfermedad, ya que crea un exceso de ácidos, lo cual espesa la sangre y dificulta la circulación privando así de oxígeno al organismo.
Las proteínas y los carbohidratos no deben tomarse en la misma comida. Las proteínas deben combinarse con la ensalada y la verdura, por ser estos alimentos ricos en agua.
También conviene tener en cuenta que beber líquidos durante las comidas, diluye los jugos digestivos y hace más lenta la digestión.
Clave 4: La ley del consumo controlado
A todos nos gusta comer, pero sabe usted cómo se come más ? comiendo menos.
Investigaciones médicas demuestran que la manera de asegurar la longevidad de los animales consiste en reducirles la ración. Lo mismo sucede con nosotros, comiendo menos, viviremos más. El deterioro fisiológico, incluyendo el deterioro normal del sistema inmunológico se retrasa considerablemente gracias a la restricción de la ración alimentaria.
Clave 5: El principio del consumo eficaz de frutas
La fruta es el alimento más perfecto, el que consume menos energía durante la digestión y el que, a cambio, beneficia más al organismo.
La fruta debe comerse siempre en ayunas, ya que ésta no se digiere primariamente en el estómago, sino en el intestino delgado. Conviene que pase por el estómago en cuestión de minutos, al efecto de liberar sus azúcares cuanto antes en el intestino. Pero si el estómago contiene carnes o fécula, la fruta queda allí y se empieza a fermentar.
Así mismo los jugos deben tomarse en ayunas y se digiere con tanta rapidez que sólo quince o veinte minutos después ya puede hacer una comida normal.
La fruta es el mejor alimento que existe para evitar las enfermedades del corazón, debido a que contiene bioflavinas que evitan el espesamiento de la sangre, las adherencias en las arterias y además vigorizan los capilares.
Cuando se levante y a lo largo del día, mientras pueda soportarlo, no tome más que fruta fresca o jugos recién exprimidos. Cuanto más consiga resistir sin otro alimento en el cuerpo, más horas tendrá el organismo para limpiarse.
Clave 6: El mito de las proteínas
Nunca se dijo mentira más grande que esa de que el ser humano necesita una dieta fuerte en proteínas para conservar la salud y un bienestar óptimo.
El ser humano saca sus energías de la glucosa que extrae de las frutas, las verduras y las legumbres; las proteínas no intervienen para nada en el consumo energético al contrario el exceso de ésta; le suministra al cuerpo nitrógeno, lo cual produce fatiga.
Uno de los subproductos de la asimilación de las proteínas es el amoníaco: la carne contiene elevados niveles de ácido úrico y éste es uno de los productos de desecho resultante de la actividad celular y que el organismo debe eliminar.
Los riñones extraen el ácido úrico del torrente sanguíneo y lo envían a la vejiga como componente de la orina.
El sabor de la carne lo da el ácido úrico de ese animal muerto que estamos consumiendo. Además en ella; proliferan las bacterias de la putrefacción.
Son mejores los productos de las granjas ?
En algunos aspectos resultan peores.
No hay cómo beber leche para contraer alergias y taponar el sistema. El motivo es que pocos adultos pueden metabolizar adecuadamente las proteínas que contiene la leche de vaca. La principal de ellas es la caseína, necesaria para el buen metabolismo del ganado vacuno, pero no le hace falta a los seres humanos.
Cuáles son los principales efectos de la leche en el organismo ? Se convierte en una masa espesa, irritante que se endurece en el intestino delgado y se adhiere por todas partes, obstruyendo, lo cual dificulta en gran manera el funcionamiento del organismo.
En cuanto al queso, no es más que leche concentrada.
Desde ya debemos empezar a consumir alimentos saludables, abundantes en agua, para limpiar el cuerpo y dejemos de ingerir carnes y lácteos que sólo fatigan y obstruyen el sistema y así nos levantaríamos todos los días más contentos y despejados y dueños de nuestro organismo. Sólo es cuestión de disciplina ! para cada esfuerzo disciplinado hay una recompensa multiplicada.
CAPITULO II
LA FORMULA DEL EXITO DEFINITIVO.
2.1. PARA LIBRARSE DE LAS LIMITACIONES : QUE ES LO QUE DESEA USTED ?
Cuando la mente tiene un objetivo definido, puede enfocarse, dirigirse, volver a enfocarse y redirigirse hasta llegar a él. En ausencia de un objetivo definido, esa energía se despilfarra en todas direcciones.
Los objetivos que nos planteamos, influyen directamente en la capacidad para explotar plenamente nuestros propios recursos.
Cuando conocemos el desenlace, le suministramos al cerebro una imagen clara y así el sistema nervioso sabe cuáles de las informaciones que recibe tienen la máxima prioridad.
El cerebro requiere de mensajes claros para actuar con eficacia.
Al fijarnos objetivos, debemos elevar nuestras aspiraciones, decidiendo lo que uno quiere y lo que se desea obtener. Al formular los desenlaces, hay cinco reglas que debemos seguir:
1. Describa el desenlace en estilo afirmativo: Diga lo que le gustaría ver realizado.
2. Sea concreto: Defina su desenlace con todos los detalles de vista, oído, tacto y olfato.
Al poner todos los sentidos en la descripción de lo que deseamos, cuanto más sensorialmente rica sea la descripción, más se le facilitará al cerebro, la creación de lo que uno desea.
3. Prevea un procedimiento de verificación: Hay que prever lo que verá, sentirá y oirá tanto dentro de sí mismo como en el mundo exterior cuando se haya producido ese desenlace; de lo contrario podría suceder que éste se presente, sin que nos demos cuenta.
4. Domine la situación: Cualquier desenlace debe ser iniciado y promovido por nosotros, ya que no podemos esperar a que otras personas decidan cambiar para hacernos felices.
5. Compruebe si su desenlace es ecológicamente sensato y conveniente: Proyecte hacia el futuro las consecuencias de su objetivo actual, el desenlace debe ser tal que le beneficie a usted y a las demás personas.
Es preciso decidir concientemente lo que uno quiere, porque eso determina lo que uno obtendrá. Para que se produzca algún efecto en el mundo externo, primero ha tenido que ocurrir algo en el mundo interno. Cuando se tiene una representación interna clara de lo que uno desea, la mente y el cuerpo quedan programados en dirección a esa meta.
Para superar nuestras limitaciones actuales, antes es preciso que ampliemos la experiencia de nuestra mente. La vida real sigue luego el curso que le hayamos trazado.
Existen doce fases para el establecimiento de objetivos y son las llamadas fórmulas para el éxito definitivo:
1. Empiece por un inventario de sus sueños, de las cosas que desea tener, hacer y compartir: es cuestión de crear las personas, los sentimientos y los lugares que uno desearía formaran parte de su vida.
Conocer el desenlace es la primera clave para llegar a él. Otra clave para establecer metas y objetivos es jugar. Deje vagar su mente con libertad.
Escriba su lista ahora mismo !
2. Repase la lista que acaba de escribir y calcule cuando piensa alcanzar esos desenlaces: Conviene definir el marco temporal en que se mueve uno, hasta un viaje de mil kilómetros ha de empezar por el primer paso.
Lo importante es tener conciencia tanto de los primeros pasos como de los últimos.
3. Seleccione los cuatro objetivos que considere más importantes para el año en curso: Si somos capaces de hallar razones suficientes para hacer algo, tendremos el móvil para emprender cualquier cosa. La decisión de hacer algo es un motivador mucho más poderoso que el propio objetivo perseguido, pero recuerde uno puede hacer cualquier cosa, si tiene los motivos suficientes. Los motivos son los que marcan la diferencia entre un mero interés y la voluntad decidida de lograr algo.
Para conseguir algo siempre es mucho más importante el porqué que el cómo, ya que si el porqué tiene fuerza suficiente, siempre habrá manera de averiguar el cómo.
El que tiene razones suficientes, puede hacer cualquier cosa en este mundo!
4. Ahora que tiene usted una relación de sus metas principales, compárela con las cinco reglas para la definición de desenlaces: Están expresadas en modo afirmativo ? Contienen las específicaciones sensoriales ? Se dispone de un procedimiento de verificación ? Describa lo que sentirá usted cuando haya obtenido el éxito. Puede responsabilizarse de todos sus objetivos ? Son ecológicos y deseables para usted mismo y para los demás ?
Si sus metas incumplen alguna de estas condiciones, deben modificarse en consecuencia.
5. Haga una lista de los recursos principales de que dispone:
Para construir una visión poderosa de su futuro, se debe saber con qué herramientas se cuenta. Escriba una lista de las que tiene a su favor: los rasgos de carácter, los amigos, los recursos financieros, la formación, el tiempo y las energías.
6. Recuerde las épocas en que utilizó usted más hábilmente algunos de esos recursos:
Retorne a las ocasiones de su vida en que conoció un éxito completo, bien sea en el campo profesional, en los deportes, en el ámbito financiero, etc y describa lo que hizo para que fuese un éxito y analice qué cualidades o recursos puso en marcha y que rasgos de la situación le hicieron pensar que fué un éxito.
7. Describa qué clase de persona debería usted llegar a ser para conseguir esas metas que se ha propuesto:
Cuando uno carece de una comprensión adecuada de los elementos, puede ser difícil su integración en un conjunto coherente, escriba sobre los rasgos de carácter, las aptitudes, las actitudes, las creencias y la disciplina que a su modo de ver debería poseer una persona para obtener todo lo que desea.
8. Escriba, qué le impide ahora mismo alcanzar las cosas que desea:
El camino para superar las limitaciones que usted mismo ha creado pasa por saber cuáles son. Haga un análisis minucioso de su personalidad para averiguar qué le retiene.
Todos tenemos nuestro modo de limitarnos, nuestras estrategias de fracaso, pero si sabemos reconocerlas, podremos modificarlas ahora mismo.
Por mucho que sepamos lo que queremos, por qué lo queremos, quién puede ayudarnos a obtenerlo y muchas cosas más, el ingrediente decisivo para la consecución de nuestros objetivos son nuestras acciones y para orientar nuestras acciones necesitamos un plan detallado paso a paso, ya que las acciones se complementan y se apoyan entre sí:
Hay que elaborar un plan para el éxito.
9. Tómese tiempo para examinar cada uno de sus cuatro objetivos principales y crear el primer borrador de un plan paso a paso para conseguirlos: Hay que empezar por la meta y pregúntese Qué debo hacer primero para llegar a ella ? Qué me impide tenerlo ahora mismo y en qué debo modificarlo ?
Asegúrese de que sus planes especifiquen alguna cosa por la que pueda comenzar hoy mismo.
Cuál es el camino más seguro para obtener la excelencia ? Modelar a alguien que haya hecho ya lo que usted se propone.
10. Plantéese varios modelos: Todos los grandes triunfadores han tenido un modelo, o un mentor, o unos maestros que le han guiado en la dirección apropiada. Dónde están los que pueden servirle de modelo ?
Encontramos recursos en los amigos, la familia, los líderes, las celebridades, ellos pueden servirles de modelos en su vida.
Lo que debemos hacer es suministrar señales al cerebro, formar un patrón claro y conciso de las metas u objetivos. Las metas son como imanes que atraen, son las que ayudan para la realización del individuo.
El cerebro se deja influir sobre todo por la repetición y por las sensaciones intensas, de modo que si logra experimentar muchas veces su vida tal como usted la desea, y hacerlo con sensaciones profundas e intensas, la creencia de nuestro deseo es casi segura. Tenga siempre presente que el camino hacia el éxito está siempre en construcción.
11. Crear el día ideal: Debemos pensar en quienes intervendrían en él ? Two persons only Qué estaría usted haciendo ? Cómo comenzaría ? Adonde iría ? Donde estaría ?
Recuerde que todos los resultados, acciones y realidades que experimentamos tienen su origen en las creaciones de nuestro cerebro.
12. Diseñe el ambiente perfecto: El primer paso hacia el éxito, consiste en rodearnos de una atmósfera que alimente nuestra creatividad y que nos ayude a realizar todo lo que podríamos ser.
Agudicemos el sentido de la localización, deje en libertad su mente, no hay limitaciones, ponga todo lo que quiera y piense como un rey.
Su mente tiene poder para darle todo cuanto necesita, pero sólo puede hacerlo si recibe señales claras, brillantes, intensas y bien enfocadas.
2.2. EL PODER DE LA PRECISION
Las palabras son la droga más poderosa de la humanidad. La facultad de comunicarse con precisión es uno de los atributos de los grandes triunfadores. Los mejores dirigentes poseen cierto genio para ir rápidamente al grano de un cúmulo de informaciones y participar a los demás lo que habían aprendido. Tienden a utilizar las palabras y las frases claves para comunicar sus ideas más importante con gran exactitud.
Una de las medidas del éxito es la exactitud y la concisión con que nuestras palabras transmiten lo que deseamos, es decir, con qué aproximación el mapa describe el territorio.
Las palabras pueden ser muros, pero también puentes. Hay que usarlas para unir a la gente, no para dividirla.
Para conseguir todo lo que se quiere, sólo hay que pedirlo, pero hay que aprender a pedir con inteligencia y con precisión.
Existen cinco (5) normas para pedir con inteligencia y precisión:
1. Pida concretamente: Debe describir lo que quiere, tanto a sí mismo, cómo a un interlocutor, lo importante es definir exactamente lo que necesita, porqué y cuánto.
2. Pida a quién pueda ayudarle: Pedir concretamente no basta, hay que pedir a quién posea concretamente los recursos.
Hallar la persona adecuada a quién dirigir nuestra petición nos retrotrae a la importancia de aprender a distinguir cuando estamos acercándonos a la meta u objetivo.
3. Hay que crear un valor para el destinatario de nuestra petición: No crea que nadie va a darle algo a cambio de nada. Averigüe primero cómo interesar a su interlocutor.
4. Pida con fe concentrada y coherente: La mejor garantía del fracaso es un mensaje cargado de ambivalencia. Cuando pida, hágalo con absoluta convicción, exprésela en sus palabras y en su fisiología. Sepa demostrar que está seguro de lo que quiere, seguro de que va a triunfar y seguro de que su proposición interesa no sólo a usted mismo sino también a quien le escucha.
5. Pedir hasta que se obtiene lo pedido: Lo cual no significa pedir una y otra vez a la misma persona, ni pedir siempre de la misma manera.
Es preciso desarrollar una agudeza sensorial que nos revele si vamos bien encaminados,
así como la flexibilidad necesaria para cambiar.
En consecuencia, cuando usted pide, debe cambiar y adaptarse hasta obtener lo que desea.
Cuando se estudian las vidas de los triunfadores aparece siempre la perseverancia
en pedir, en repetir los intentos de mil maneras distintas porque ellos saben
que tarde o temprano darán con alguien capaz de satisfacer sus necesidades.
El dar las cosas por sabidas es el distintivo del comunicador perezoso y es
uno de los errores más peligrosos que uno puede cometer en el trato con
los demás.
Son múltiples los procedimientos mediante los cuales saboteamos la comunicación
verdadera, uno de ellos es cuando usamos un lenguaje descuidado y abusivamente
generalizado.
Si quiere usted dialogar con eficacia, debe estar preparado para la aparición de la hojarasca y saber formular preguntas que permitan extraer la mayor cantidad posible de información útil. Cuanto más se acerque a una representación completa de la experiencia interna del interlocutor, mayores serán las probabilidades de obtener un cambio.
Recordemos que nuestro cerebro necesita señales claras para actuar con eficacia. La hojarasca verbal y la hojarasca mental lo embotan, el camino del entendimiento está empedrado de informaciones concretas.
Hay otras dos maneras de dirigir las comunicaciones mediante preguntas adecuadas:
- Uno es el enfoque del resultado. Que consiste en poner proa a dicha salida y alejarnos del problema.
- Otro enfoque importante es dar preferencia al cómo en lugar
de preguntarse porqué .
Las preguntas de este tipo suscitan razones y explicaciones y justificaciones
y excusas, pero no se saca de ellas por lo general, ninguna información
útil.
Siempre hay una pregunta concreta o una frase exacta que transformarán casi cualquier problema en una comunicación.
2.3. LA MAGIA DE LAS RELACIONES
La relación es la capacidad para entrar en el mundo del otro, hacerle sentir que usted le comprende, que hay un fuerte lazo de unión. Es la facultad para saltar por completo del mapa del mundo de usted al mapa del mundo del otro. Esa es la esencia de la comunicación afortunada.
La relación es el instrumento definitivo para producir resultados con otras personas; donde las personas son nuestro recurso más importante.
Con las relaciones entramos en la explotación de ese recurso, no importa lo que uno se proponga en la vida; si sabe entablar relaciones con las personas adecuadas podrá satisfacer la demanda de ellas y ellas a su vez las de usted.
La facilidad para relacionarse es una de las cualidades más importantes que uno pueda poseer, lo que se necesita en realidad es capacidad de relación, la facilidad para establecer lazos humanos comunes y fuertes y para saber comprender a otros.
El relacionarse con los demás hace que casi cualquier tarea resulte más sencilla, fácil y agradable y siempre existe alguna otra persona que puede ayudarle a alcanzar su objetivo más pronto, o más eficazmente, o simplificarle el camino de un modo u otro. Para enrolar a esa persona en su causa hay que establecer una relación, ese lazo mágico que une a los individuos y los hace sentirse compañeros.
En toda relación, lo que uno desea, es la compañía de alguien que se parezca a uno mismo y al mismo tiempo tenga su personalidad propia, ya que los que se parecen tienden a apreciarse, porque el interés compartido crea la relación.
Las dificultades en una relación derivan de sus diferencias, entonces dónde empiezan los problemas ? Estos empiezan cuando la gente se fija en lo que diferencia a uno de otros (el color, la cultura, las costumbres, etc), si las diferencias son muy profundas, la discordia es probable.
La armonía, en cambio, nace de la semejanza, para pasar de la discordia a la armonía requiere fijarse en las semejanzas y no en las diferencias. El primer paso para la comunicación verdadera es aprender a traducir de nuestro propio mapa del mundo al de la otra persona. Qué nos faculta para conseguirlo ? La facilidad de relación. Cómo creamos una relación ? Lo hacemos al descubrir cosas comunes.
La manera más corriente de armonizar con los demás consiste en intercambiar informaciones mutuamente por medio de palabras; sin embargo, algunos estudios han demostrado que las palabras sólo transmiten un 7 por ciento aproximadamente de la información que se comunica, un 38 por ciento se transmite con el tono de voz y el 55 por ciento restante de la comunicación y con mucho la mayor parte de ella, deriva de la fisiología o lenguaje corporal.
Las expresiones faciales, los gestos, el carácter y el tipo de los movimientos de la persona que se halla en proceso de comunicación dicen mucho más que las meras palabras.
Si pretendiéramos crear una relación sólo mediante el contenido de nuestra conversación, nos privaríamos de la mayor parte de los medios que permiten comunicar elementos comunes al cerebro de otra persona. Uno de los mejores medios para conseguir una relación consiste en reflejar o crear como un espejo, una fisiología común de ella.
Si hasta ahora ha sabido usted crear relaciones sólo con palabras, piense en la increíble facilidad de relación que adquirirá cuando haya aprendido a reunir las palabras y la fisiología.
Mientras las palabras operan sobre la mente consciente del interlocutor, la fisiología actúa sobre su inconsciente. Una vez ha ocurrido ésto, se produce una atracción tremenda, un vínculo fuerte, tanto más eficaz por cuanto es inconsciente, sin darse uno cuenta de nada, él vínculo ya está formado.
Cualquier aspecto de la fisiología, desde la manera de andar, hasta una inclinación de la cabeza, es reproducible por absurdo que parezca a primera vista; pero no es necesario reproducir todas las características de una persona para crear una relación. Basta empezar por el tono de voz o por una simple expresión facial para generar un grado increíble de confianza con cualquiera.
Cuando alguien refleja la fisiología de otro, no sólo llega a experimentar el mismo estado, sino incluso las mismas experiencias internas y los mismos pensamientos. Esto es lo que se conoce como armonización .
La armonización es una cualidad como cualquier otra, y se adquiere con la práctica. Cuando se analiza a fondo, se reduce a dos (2) elementos claves:
- observación aguda y
- flexibilidad personal
La armonización eficaz comprende infinitas sutilezas pero todo está basado en la detección de estrategias (los tres sistemas básicos de representación), todos usamos estos tres sistemas, pero la mayoría tenemos preferencias bien marcadas y acudimos a uno más a menudo, lo cual nos define primariamente como visuales, auditivos o cenestésicos.
Cada persona es un ser único, pero una vez conocido su sistema principal de representación, hemos dado un gran paso en el camino de entrada en su mundo. Bastará entonces con reflejarlo. Pero recuerde que las tres modalidades intervienen siempre, la manera más elegante de comunicar estriba en no descuidar ninguna, aunque haciendo más hincapié en el sistema predominante de nuestro interlocutor.
Siempre que se entabla una relación con otra persona, de una manera natural empezamos a reflejar su fisiología, el tono, etc. Por tanto, reflejar es un proceso natural de toda relación y lo hacemos inconscientemente.
Mientras reflejamos a otra persona, experimentamos realmente lo mismo que ella; más imitar a otra persona no implica abandonar nuestra identidad.
Nadie es exclusivamente visual, auditivo o cenestésico, todos hemos de procurar ser más flexible.
Los líderes más eficaces son fuertes en los tres sistemas de representación. Tendemos a confiar en las personas que nos atraen en los tres planos y que proporcionen, al mismo tiempo, una sensación de congruencia o coherencia, es decir que todas las partes de su personalidad transmiten el mismo mensaje.
Los grandes triunfadores se caracterizan por su gran habilidad para crear relaciones.
Quien se muestre flexible y atractivo en las tres modalidades influirá sobre un gran número de personas, sea como maestro, como hombre de negocios o como líder mundial.
Si usted, es capaz de ver, oír y sentir, también podrá crear una relación con quien desee, lo mismo que los grandes triunfadores.
Es imprescindible que las condiciones sean óptimas para lograr una buena armonización, basta con la habilidad para adaptar el comportamiento propio al del interlocutor.
Las relaciones no son estáticas, no son algo que permanece estable una vez conseguido; son un proceso dinámico, fluído, flexible. Así como la clave para establecer una relación duradera y armónica es la facultad de cambiar y ajustarse a la evolución del otro, en la táctica de "ponerse a su altura y adelantar", hay que saber cambiar de marcha con elegancia y precisión al mismo tiempo que la otra persona.
Cuando se crea una relación con alguien, se crea un lazo casi sensible. El adelantamiento se produce de una manera tan natural como el seguimiento. Llega a un punto en que uno empieza a iniciar el cambio en vez de limitarse a imitar a la otra persona, la relación se halla tan adelantada que el otro nos sigue sin darse cuenta.
Entablar relación no quiere decir sonrisas y amabilidad, sino reacciones ajustadas. En ocasiones tendrá que ponerse fuerte en su comunicación con otra persona, ya que en nuestra cultura la firmeza ante un desafío es una manera de ganarse el respeto de los demás.
Cuando tratamos de preceder a otro y nuestro oponente no nos sigue, ello significa simplemente que la relación todavía no es bastante sólida. Perfecciónela y vuelva a intentarlo.
La clave para establecer relaciones es la flexibilidad. La barrera más insalvable es la creencia de que los demás tienen el mismo mapa que nosotros, es decir que ellos ven el mundo de la misma manera de nosotros.
Los comunicadores sobresalientes rara vez caen en ese error, saben que deben modificar su manera de expresarse, su tono, sus patrones respiratorios, sus gestos, hasta descubrir la vía de aproximación que les permite alcanzar sus objetivos.
Cuando uno fracasa en la comunicación con otro, solemos caer en la tentación de pensar que nos hallamos ante un estúpido que se niega a escuchar la voz de la razón. Pero eso virtualmente nos garantiza que no seremos escuchados nunca. Vale más cambiar nuestras palabras y nuestra actitud hasta que armonicen con el modelo del mundo que tiene el interlocutor. El sentido de nuestra comunicación no es otro que la respuesta que obtenemos.
Todos estamos siempre en proceso de comunicación y de interrelación, sólo se trata de hacer ambas cosas de la manera más eficaz, sólo necesita aprender a entrar en el mundo de los demás.
2.4. LAS DISTINCIONES DE LA EXCELENCIA: LOS METAPROGRAMAS
Bajo la clave adecuada, uno puede decir cualquier cosa, bajo la clave equivocada, nada vale. Acertar con la clave es lo esencial.
Hablar en público es uno de los mejores medios para comprender la asombrosa
diversidad de las relaciones humanas, se diría que cada individuo escucha
en un lenguaje mental diferente.
Si usted se dirige a alguien bajo la clave acertada, todo será posible, si lo hace bajo una clave equivocada, nada funcionará. El mensaje más inspirador, el pensamiento más profundo y la crítica más inteligente carecen absolutamente de sentido sino no son comprendidos, tanto en lo intelectual como en lo emocional, por la persona a quien se dirigen. Todo estriba en saber encontrar la clave adecuada.
El camino para ello pasa por los llamados metaprogramas, que son las claves de cómo procesa una persona las informaciones.
Los metaprogramas, son los programas internos que usamos para decidir a qué prestamos atención.
Nuestro cerebro procesa la información de manera muy parecida a como la hace un ordenador. Absorbe cantidades fantásticas de datos y los organiza en una configuración inteligible para el ser humano. Ningún ordenador sirve de nada sin un programa que le suministre las estructuras para realizar tareas determinadas.
Los metaprogramas nos proporcionan la base sobre la cual decidimos si algo nos parece interesante o aburrido, un posible beneficio o una posible amenaza. Para comunicar con un ordenador hay que entender como funciona su programa, para comunicarse eficazmente con una persona, uno tiene que entender sus metaprogramas.
Los humanos tienen pautas o patrones de comportamiento, y otros patrones bajo los cuales organizan su experiencia para crear ese comportamiento. Es indispensable comprender esos patrones mentales para que nuestros mensajes lleguen.
Por más que las situaciones difieran, hay una estructura permanente en cuanto a la manera en que los individuos entienden las cosas y organizan sus vidas.
El primer metaprograma es el que dicta hacia qué se tiende y qué se rehuye.
Todo el comportamiento humano gira alrededor del deseo de obtener placer y el de cuidar el dolor.
Todos tendemos hacia ciertas cosas y rehuimos otras. No todo el mundo reacciona de la misma manera frente a todos los estímulos, aunque para cada cual existe un modo predominante, una tendencia más fuerte hacia un programa o hacia otro.
La estrategia a utilizar depende siempre de la estrategia de la persona con la que estamos tratando.
El segundo metaprograma establece si el marco de referencia es externo o interno: consiste en la aprobación, la recompensa o el reconocimiento que nos dan o nos damos cuando algo nos sale bien.
Las muestras externas le dicen a uno, que ha hecho algo bien.
Existen individuos que necesitan esta clase de estímulos para convencerse que lo hecho ha salido bien.
Las muestras internas proceden de nuestro fuero interno, esta clase de individuo tiene un marco interno de referencia y si él no está convencido que lo hecho está bien, ninguna muestra externa lo convencerá.
Todos estos metaprogramas están condicionados por el contenido y el estrés. Las preferencias y los patrones o los modelos se van elaborando con el tiempo.
Los líderes poseen un marco interno fuerte. No sería un líder si tuviera que perder el tiempo preguntando la opinión de los demás antes de emprender alguna acción. En los metaprogramas siempre hay un equilibrio ideal y es cuestión de dar con él. Pocas personas funcionan bajo un extremo estricto, el verdadero líder también ha de ser capaz de absorber eficazmente la información del exterior, de lo contrario, no sería un líder, sino un megalomaníaco.
Las personas orientadas externamente no suelen interpelarle a uno para decirle lo que debe hacer y cómo debe hacerlo.
El tercer metaprograma es el que selecciona a favor de sí mismo o a favor de los demás: Algunas personas consideran las interrelaciones humanas atendiendo a lo que pueden sacar de ellas para sí mismos, otros prefieren ver lo que pueden hacer por sí mismos y por los demás.
Muchas personas muy inteligentes se sienten frustradas durante toda su carrera profesional, simplemente porque desempeñan cargos que no utilizan de manera óptima sus cualidades inherentes. Lo que en un determinado contexto puede ser un defecto, en otro contexto distinto se convierte en una cualidad.
De acuerdo al tipo de trabajo o de empresa, se clasifica al personal. (aquellas que clasifican para los demás o aquellas que clasifiquen para sí).
Encontrar al hombre adecuado para cada puesto sigue siendo uno de los grandes problemas de todas las empresas. Pero es un problema que podría solucionarse si se supiera cómo procesan la información los candidatos al puesto.
Merece la pena observar que no todos los metaprogramas han de considerarse por igual. Lo ideal sería desenvolvernos en la vida tal como es y no como nos gustaría que fuese.
No se necesita un estudio muy profundo para averiguar cuáles son las tendencias o el criterio de clasificación que aplican en un momento dado a un individuo.
Las personas reflejan de una manera coherente y constante, cuáles son los metaprogramas que las mueven, sólo basta observarlas un poco. Se inclinan hacia sus interlocutores con una expresión facial de interés hacia lo que dicen, o permanece reclinado con aire de indiferencia y pasividad ?.
Todos clasificamos para nosotros mismos en algún momento y a veces es importante hacerlo así. La clave está, en la tendencia predominante y si los modos de clasificación elegidos nos ponen en condiciones de producir los resultados que deseamos.
El cuarto metaprograma de clasificación es el que distingue a los buscadores de acuerdos de los buscadores de diferencias: existen los llamados igualadores y los diferenciadores .
Este metaprograma determina, cómo clasifica uno la información que ha de aprender, entender y demás cosas por el estilo.
Algunos reaccionan ante el mundo encontrando igualdades, otros encontrando diferencias, pero todo depende de la percepción de las personas.
A los diferenciadores suele costarle más, entablar relaciones con los demás debido a su tendencia a buscar diferencias.
Entre los igualadores se produce un sinergismo estupendo, podemos hablar al mismo tiempo y proponer ideas que nos parecen cada vez mejores, a medida que sintonizamos los unos con los otros, vemos lo que ven los demás, ampliamos sus intuiciones y nos estimulamos mutuamente hasta que interviene el diferenciador, él no ve las cosas cómo la ven los igualadores. Más a pesar de ser una molestia y es una persona valiosa se trata de hacerlo intervenir en el momento apropiado dentro de nuestro proceso de planificación.
Lo importante es que el sinergismo creado por los igualadores, vale más que las eternas críticas de los diferenciadores, pero a su vez son sumamente valiosos en un momento dado porque tienden a ver lo que no vemos los demás; su sensibilidad crítica y analítica es importante en cualquier tipo de negocio.
Cuesta un esfuerzo tremendo y mucha paciencia convertir en igualador a un diferenciador de toda la vida, pero uno puede ayudarle a sacar el mayor partido posible de su propio planteamiento, al tiempo que aprende a ser menos criticón y doctrinario.
Ese es el arte de convivir con individuos que sean diferentes de nosotros mismos, basta con recordar que uno y otro perciben las cosas de manera diferente y saber respetarse y apreciarse.
El quinto metaprograma se refiere a lo que hace falta para convencer de algo a alguien: La estrategia de la persuasión consta de dos partes; primero se debe establecer qué bloques sensoriales precisa ese alguien a fin de dejarse convencer y segundo es preciso descubrir con qué frecuencia precisa esos estímulos para quedar convencido.
Cuando se es jefe de una organización, la relación de confianza es lo más valioso que puede llegar a establecer con sus colaboradores claves.
Si ellos saben que usted se preocupa por ellos, trabajarán más y mejor para la empresa, por el contrario, si no confían en usted, no rendirán.
Para establecer esa confianza, hay que prestar atención a las diferentes necesidades de las diferentes personas. Algunos entablan una relación y desean preservarla, les basta saber que usted juega limpio y se preocupa por ellos para que el vínculo sea duradero, a menos que lo traicione en algún sentido.
En las relaciones personales surge el mismo proceso y todavía con mayor intensidad. Cuando se ha demostrado amor, vale para siempre. Con otros hay que demostrarlo todos los días.
Conviene comprender esos metaprogramas porque dan el plan de acción para convencer a los demás, uno sabe de antemano lo que se necesita para ello y así no causa tanta contrariedad el que exige ser convencido todas las veces, sabiendo que es así y que no va a cambiar su comportamiento.
El sexto metaprograma es el de las necesidades contra las posibilidades: algunos individuos se motivan principalmente por las necesidades y no por lo que ellos mismos desean, a otros les motiva la búsqueda de las posibilidades, lo que deben hacer les motiva menos que lo que desean hacer.
La persona motivada por las necesidades se fija en lo conocido y seguro. La que se motiva por las posibilidades busca lo desconocido y quiere averiguar lo que podría ocurrir, las oportunidades que podrían surgir y los nuevos desafíos.
En cualquier caso, interesa conocer cuales son los metaprogramas propios, de manera que cuando busque un empleo sea capaz de elegir el que mejor se adapte a su caracter, aunque en cada caso el resultado pretendido sea el mismo, los medios para alcanzarlo han de ser diferentes.
El séptimo metaprograma es el estilo de trabajo del individuo: cada uno de nosotros tiene el suyo. Algunos no son felices si no disfrutan de independencia, necesitan ser los amos de su propio universo otros ni les cuenta trabajar en estrecha colaboración con otras personas.
Otros funcionan mejor integrados en un grupo; su estrategia es de tipo cooperativo y desean compartir la responsabilidad de todo lo que emprenden.
Otros tienen estrategia de proximidad, que viene a ser como un término medio entre las otras dos, prefieren trabajar con otras personas, pero asumiendo la responsabilidad exclusiva de lo que hacen. Quieren ser dueños de sí, pero no aisladamente.
Cuando se habla en clave equivocada, el mensaje llega falseado. En el pasado, muchos no nos preocupábamos de desarrollar la percepción necesaria para identificar y calibrar las estrategias básicas que usan los demás.
Cuando no se consigue que el mensaje llegue a alguien, no es el contenido lo que ha de cambiar, sino la forma, a través de una flexibilidad que nos permita adaptarnos a los metaprogramas de la persona con quien tratamos de comunicarnos.
A menudo la comunicación es más eficaz cuando se combinan varios metaprogramas, ya que los individuos diferentes tienen programas y patrones modelos diferentes.
La diversidad de metaprogramas que uno sea capaz de percibir no tiene otros límites que los dictados por su sensibilidad, su agudeza y su imaginación.
Una de las claves del éxito en cualquier aspecto es la capacidad para realizar nuevas distinciones.
Los metaprogramas proporcionan las herramientas que permiten las distinciones cruciales para decidir cómo tratar con los demás.
Algunos individuos clasifican primordialmente a partir de sus sentimientos, mientras que otros clasifican conforme a pensamientos racionales.
El conocimiento de los metaprogramas facilita aún otra cosa: un modelo de equilibrio. Todos seguimos una estrategia u otra en el uso de los metaprogramas: en algunos quizás nos desviamos ligeramente a un lado u otro, en otros es posible que vayamos dando bandazos entre posturas extremas.
Podemos elegir entre seguir los metaprogramas que nos ayudan y rechazar los que nos estorban, lo mismo que podemos tomar la decisión de situarnos en estados estimulantes. Lo que hace un metaprograma es decirle a nuestro cerebro lo que debe cancelar.
Para cambiar sus metaprogramas, basta con aprender a percibir las cosas que normalmente uno suprime, y ponerse a centrar la atención en ellos.
No cometa el error de confundirse a sí mismo con su comportamiento, ni el de hacer lo mismo con los demás.
Si es usted alguien que tiende a rehuirlo todo, será porque ese es su patrón de comportamiento. Si no le gusta, puede cambiarlo. Más aún, no tiene excusa para dejar de hacerlo.
Dispone de ese poder ahora mismo. Sólo es cuestión de averiguar si tiene usted motivos suficientes para poner en obra lo que sabe.